Gingivitis y Periodontitis
Estas enfermedades afectan a los tejidos que rodean y sostienen los dientes. Provocan hemorragias e hinchazón de las encías (gingivitis), dolor y, en ocasiones, halitosis.
En su forma más grave, las encías pueden separarse de los dientes y el hueso de sostén, lo que provoca que los dientes se aflojen y, a veces, caigan.
La gingivitis sólo afecta a las encías. Se produce por la acumulación de bacterias debajo de ellas, y causa su inflamación.
Además, otros rasgos característicos de esta enfermedad son las encías enrojecidas y sangrantes y la periodontitis, sin embargo, afecta al hueso que da soporte al diente.
Se estima que las periodontopatías graves afectan aproximadamente al 19% de los adultos, lo que representa más de mil millones de casos en todo el mundo. Sus principales factores de riesgo son la mala higiene bucodental y el consumo de tabaco.
Cómo prevenir la gingivitis y la periodontitis es muy importante tener una higiene bucal correcta para evitar la aparición de gingivitis, ya que al final se produce principalmente por la acumulación de placa bacteriana y sarro.
Además, visita regularmente a tu dentista. En el caso de que tengas gingivitis, o sospechas de poder padecer esta enfermedad, acude cuanto antes a tu dentista.
En principio es sencillo tratarla, pero es conveniente hacerlo cuanto antes para evitar que derive en periodontitis. El tratamiento consistirá principalmente en una profilaxis dental, así como pautas para mejorar tu higiene bucodental. Además, es probable que tu odontólogo te recomiende alguna pasta de dientes y/o enjuague bucal específico para tratar la gingivitis.
